CaixaBank y sus banqueros

22/12/2022|Banca, Biografías, Clientes, Empleados|

 

              
El fatuo presidente de CaixaBank 

J.M. Keynes,  uno de los economistas más influyentes del siglo XX decía que «la dificultad no radica en las nuevas ideas, sino en escapar de las antiguas, que se ramifican en cada rincón de nuestra mente».

El dinero nació desde que nacieron las sociedades humanas. Incluso en las sociedades más primitivas. Es algo que nos permite colaborar con el resto de nuestra especie, algo que nos distingue del resto de los animales.

Inicialmente se adoptaron objetos como conchas, piedras, pieles, huesos, metales y luego la acuñación de moneda, que ha perdurado durante muchos siglos.

Después  comenzó a utilizarse como dinero los billetes o resguardos de los depósitos en los bancos privados. Ahí el dinero perdió su valor real y comenzó a usarse como dinero unas promesas de pago, unos activos financieros. Los depósitos ya no eran un dinero físico, que se podía ver y tocar, sino un dinero virtual, unas anotaciones en los libros de los banqueros.

Un banquero es el propietario de un banco o persona que se dedica al negocio de la banca. Otra acepción  de banquero es la de aquella persona que en los juegos de azar hace de depositario del dinero de los jugadores o dispone de dinero para cubrir sus apuestas.

La banca española se encuentra en un momento dulce, con una rentabilidad en máximos históricos y con la nueva CaixaBank pilotando esta resurrección del sector. Sin duda, el efecto contable de la integración de Bankia en el grupo CaixaBank ha sido determinante. 

Uno de esos banqueros, Goirigolzarri, jubilado con una pensión de mas 50 millones de euros, consiguió del gobierno todo lo que quiso y dejó Bankia presuntamente saneada, aunque a costa de que los ciudadanos soltáramos más de  20.000 millones, de los que es poco probable que volvamos a ver algo. Pues este banquero, presidente de CaixaBank (entidad semipública) con un cinismo  mayor del que tiene por costumbre ha  lanzado un vídeo que cabría calificar de obsceno si no fuera porque las palabras, de tanto usarlas, empiezan a perder significado.

Es un vídeo -que nosotros no enlazamos para no darle tráfico, pero que merece la pena ver-, cargado  de mentiras e inexactitudes, pero con una intención muy clara: afirmar que él está ahí solo para que los accionistas ganen dinero, y que todo lo demás le trae al pairo.

Cúmulo de falacias

La primera falacia del vídeo, que los medios financiados por María Luisa Martínez han aireado con entusiasmo, es que 2022 ha sido una gran año porque se ha concluido con éxito la fusión con Bankia.

Calificar de éxito a la pérdida de 600.000 clientes, al despido de miles de empleados, a la desaparición del tejido de atención bancaria a los más desfavorecidos, al endurecimiento de las comisiones y las condiciones para todos los productos, etcétera, etcétera, es, por decirlo finamente, de una crueldad manifiesta.

Ni una sola crítica

Asombra que en la larga y medida intervención de Goirigolzarri no aparezca ni una sola sombra de autocrítica, ni el asomo de un pequeño error, ni el esbozo de una duda.

No tiene, por ejemplo, pudor alguno en no decir una sola palabra sobre la deuda que aún tiene la entidad contraida con el Estado y que obliga a este a continuar en al accionariado para no tener que  reconocer públicamente (por la vía del balance financiero) que CaixaBankia se ha quedado con más de 20.000 millones de todos los ciudadanos.

Tampoco reconoce que las cuentas de la entidad están muy tocadas y que tiene que andar trampeando a base de sacar comisiones por todas partes para que le salgan las cuentas.

Dice Goirigolzarri que la digitalización es un gran reto, pero no se le oye en el vídeo reconocer que adquirió un compromiso público para atajar la brecha digital y no se ha hecho nada al respecto.

Y de los empleados, sometidos a una presión insoportable, ya está todo dicho.

Todo para los accionistas

Hay un punto en que Goirigolzarri se viene muy arriba cuando afirma que «Todo ello [se entiende, todo lo que estamos haciendo]  contribuirá de forma decisiva a seguir mejorando la rentabilidad de CaixaBank y de sus beneficios, lo que, a su vez, nos conducirá a una mejora de la retribución a todos nuestros accionistas, cumpliendo con el objetivo de nuestro plan estratégico de repartir al menos el 50% de nuestros beneficios».

No hay más que decir. Como diría de nuevo J.M. Keynes «Si no hubiese sido tan rico, habría llegado a ser un gran hombre».

 

 

 

 

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«Creo que CaixaBank me ha estafado»

10/11/2022|Banca, Clientes, Educación financiera|

Ana recibió a mediados del pasado año el dinero de una herencia y decidió depositarlo en su banco de toda la vida, CaixaBank, para que se lo administraran, pese a tener una hija trabajando en un banco de la competencia.

La cantidad era de 30.000 euros, y de ese dinero quería disponer libremente a medida que el tratamiento de su hijo lo fuera requiriendo.

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CaixaBank y sus banqueros

22/12/2022|Banca, Biografías, Clientes, Empleados|

  El fatuo presidente de CaixaBank  J.M. Keynes,  uno de los economistas más influyentes del siglo XX decía que "la dificultad no radica en las nuevas ideas, sino en escapar de las antiguas, que se ramifican en cada rincón de nuestra mente". El dinero nació desde que nacieron las sociedades humanas. Incluso en las sociedades más primitivas. Es algo que nos permite colaborar con el resto de nuestra especie, algo que nos distingue del resto de los animales. Inicialmente se adoptaron objetos como conchas, piedras, pieles, huesos, metales y luego la acuñación de moneda, que ha perdurado durante muchos siglos. Después  comenzó a utilizarse como dinero los billetes o resguardos de los depósitos en los bancos privados. Ahí el dinero perdió su valor real y comenzó a usarse como dinero unas promesas de pago, unos activos financieros. Los depósitos ya no eran un dinero físico, que se podía ver y tocar, sino un dinero virtual, unas anotaciones en los libros de los banqueros. Un banquero es el propietario de un banco o persona que se dedica al negocio de la banca. Otra acepción  de banquero es la de aquella persona que en los juegos de azar hace de depositario del dinero de los jugadores o dispone de dinero para cubrir sus apuestas. La banca española se encuentra en un momento dulce, con una rentabilidad en máximos históricos y con la nueva CaixaBank pilotando esta resurrección del sector. Sin duda, el efecto contable de la integración de Bankia en el grupo CaixaBank ha sido determinante.  Uno de esos banqueros, Goirigolzarri, jubilado con una pensión de mas 50 millones de euros, consiguió del gobierno todo lo que quiso y dejó Bankia presuntamente saneada, aunque a costa de que los ciudadanos soltáramos más de  20.000 millones, de los que es poco probable que volvamos a ver algo. Pues este banquero, presidente de CaixaBank (entidad semipública) con un cinismo  mayor del que tiene por costumbre ha  lanzado un vídeo que cabría calificar de obsceno si no fuera porque las palabras, de tanto usarlas, empiezan a perder significado. Es un vídeo -que nosotros no enlazamos para no darle tráfico, pero que merece la pena ver-, cargado  de mentiras e inexactitudes, pero con una intención muy clara: afirmar que él está ahí solo para que los accionistas ganen dinero, y que todo lo demás le trae al pairo. Cúmulo de falacias La primera falacia del vídeo, que los medios financiados por María Luisa Martínez han aireado con entusiasmo, es que 2022 ha sido una gran año porque se ha concluido con éxito la fusión con Bankia. Calificar de éxito a la pérdida de 600.000 clientes, al despido de miles de empleados, a la desaparición del tejido de atención bancaria a los más desfavorecidos, al endurecimiento de las comisiones y las condiciones para todos los productos, etcétera, etcétera, es, por decirlo finamente, de una crueldad manifiesta. Ni una sola crítica Asombra que en la larga y medida intervención de Goirigolzarri no aparezca ni una sola sombra de autocrítica, ni [...]

El Kit Digital o cómo rascar del IVA de los autónomos

19/12/2022|Banca, Clientes, Europa|

 CaixaBank y una empresa semipública gestionan fondos europeos Redacción, 19 de diciembre de 2022 El Kit Digital es un programa financiado a través de los fondos Next Generation, en el que se invertirán más de 3.000 millones de euros para la digitalización de pymes y autónomos, a base de ayudas de un máximo de 12.000 euros. Es una cantidad que no  alcanza para pagar los sueldos de Gorigolzarri y Gortázar, pero con la que muchos pequeños empresarios se pueden apañar bien. En su día, Goirigolzarri protestó porque el gobierno estaban marginando a los bancos en la gestión de esos cuantiosos fondos europeos, pero parece que ya han hecho las paces -aunque se han cuidado mucho de contarlo- y ya andan haciendo cositas. Entre ellas, ayudar con el Kit Digital y, de paso, hacer alguna trampilla. Lo habitual. El Estado y la Banca, otra vez En el Kit Digital, los bancos y, en concreto, CaixaBank, facilitan a las pymes y autónomos el acceso a  toda una serie de servicios digitales (desde factura electrónica y ciberseguridad hasta marketing online,  por señalar ejemplos) subvencionados con cargo al programa europeo.  La condición que pone CaixaBank es que estos servicios -el llamado "bono digital"- tienen que canalizarse a través de una empresa -Minsait- que pertenece a Indra y es por lo tanto semipública, ya que el Estado tiene en ella cerca del 30%. Hasta ahí, nada especialmente grave, salvo el hecho de  que la conexión del Estado con la Banca sigue siendo sorprendentemente estrecha. La triquiñuela del IVA La guinda de esta historia la pone el modo  pintoresco que ha encontrado CaixaBank  para arañar unos buenos dineros extra en esta operación. A saber: Los bienes y servicios de este bono digital  tienen que repercutir un IVA que, lógicamente, no está subvencionado. CaixaBank ofrece financiar este IVA al 0%: es decir, se lo adelanta al empresario, que lo irá devolviendo sin intereses. ¿Sin intereses? Qué generosidad. Ahí es donde está la trampa. Quien gestiona los fondos es Minsait que es quien cobra de los fondos europeos. A su vez, Minsait paga a CaixaBank una comisión por los servicios prestados y en esa comisión está incluida la financiación del IVA. Para una empresa pequeña o un autónomo pagar esta cantidad de IVA supone un esfuerzo importante, especialmente si se trata de una actividad por la que no repercuten IVA y no se lo pueden deducir.  Y en muchas ocasiones tampoco saben que ese IVA se puede dividir en plazos en la Agencia Tributaria, mediante un procedimiento sencillísimo que se concede de manera  automática con un tipo de interés muy bajo. De modo que muchos de estos solicitantes del bono digital le dicen a CaixaBank que sí, que están de acuerdo con que les financie el IVA al 0% y lo que están haciendo es permtirle a CaixaBank que cobre una comisión oculta. Otra.               

Al IRPH algunos lo llaman estafa

15/12/2022|Banca, Clientes, Vivienda|

CaixaBank lo mantiene contra el criterio del Banco de España Redacción, 15 de diciembre de 2022 Si usted firmó una hipoteca con CaixaBank -o alguna de sus antiguas marcas- hace veinte años, por ejemplo, lo más probable es que le aplicaran el IRPH (Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios) en lugar del actual y generalizado euríbor. Pues bien, es posible que haya pagado usted unos pocos de miles de euros de más (entre 18.000 y 35.000 según algunas fuentes) y que tenga pocas posibilidades de recuperarlos. Salvo que, como siempre, se vaya a los tribunales a intentarlo. 6.000 millones El IRPH se implantó en España en 1994 con el fin de regular los tipos medios de las hipotecas a más de tres años. Aunque supervisado y regulado por el Banco de España, el IRPH tuvo siempre unos tintes de opacidad derivados de la complejidad de la fórmula y de la arbitrariedad de algunos de los datos que se introducían en él. Durante algunos años convivió con el euríbor -el tipo del que se dotaron los bancos de la zona euro- hasta que en 2013 el Banco de España  se desentendió de este índice y recomendó a las entidades financieras españolas que se ajustaran al euríbor. Pero no todos hicieron caso. CaixaBank no se dio por aludido y ha seguido manejando el IRPH con desenvoltura hasta el punto de que a fecha de hoy aún mantiene más de 6.000 millones de euros en hipotecas con ese índice. ¿Por qué? Pues sobre todo porque su falta de transparencia para colocar en él comisiones y cargos que de otro modo habría que justificar. Un galimatías Que el IRPH favorece a los bancos lo acredita el hecho de que estos, con CaixaBank a la cabeza, sigan empeñados en mantenerlo pese a que hay sentencias de ámbito europeo que han exigido su sustitución por el euríbor en aquellas hipotecas que lo suscribieron.  En concreto, hay una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del año 2020 que da la razón a los consumidores que quieran reclamar el cambio de un tipo a otro, así como la cantidad diferencial que de ese cambio se derive. Y existe asimismo una interesante resolución de una juez de Palma que insta a los tribunales europeos a poner orden en este galimatías. Lo que son las cosas: el Estado se ha puesto del lado de los bancos españoles y el Banco de España, en su mejor estilo, se ha vuelto a cruzar de brazos. Como ha dejado claro un conocido bufete de abogados , "resulta evidente que [en la aplicación del IRPH] la ocultación de información relevante merma los derechos del consumidor y deja acreditada la mala fe de la entidad financiera, que se beneficia de la posición de desconocimiento del consumidor, no experto", No es de extrañar que algunos de los afectados sean muy explícitos y califiquen al IRPH como "la mayor estafa de la banca que, además, CaixaBank convirtió en tipo fijo contra el criterio del [...]

Cuando tu cuenta corriente peligra

12/12/2022|Banca, Clientes, Educación financiera|

CaixaBank  procura desentenderse de las estafas online   El  despacho Iribarren Artola Abogados consiguió que un juzgado de Pamplona condenara a CaixaBank a devolver más de 15.000 euros a una clienta que había sufrido un robo en su cuenta por el procedimiento del phising. Era la segunda vez que este despacho conseguía una sentencia favorable a su cliente, y por eso tiene más mérito. El phising, ese atraco El phising es una forma de atraco menos sangrienta que las que se utilizaban en el siglo XX, pero no menos invasiva. Consiste en que alguien que se maneja bien dentro del complejo mundo digital emplea técnicas endiabladas para suplantar identidades y para hacer que alguien autorice cosas creyendo que quien se lo pide es de confianza. Y luego le da el palo. El phising más conocido se hace mediante la suplantación de identidad entre un cliente y su banco. Los delincuentes intentan obtener información confidencial del primero, como contraseñas y números de tarjetas, mediante el envío de correos falsos que parecen confiables. Un asunto privado Los bancos no suelen atender las reclamaciones de los clientes que sufren un phising porque, sostienen, es un asunto privado de los clientes, que actúan de modo irresponsable al facilitar sus datos. Pero es que muchas veces, los clientes no se apañan bien con la tecnología y no les queda otra que utilizarla porque ya se encargan los bancos de disuadirnos para que no pisemos la oficina. Los expertos coinciden en que los bancos deberían reforzar más sus sistemas de seguridad digital, del modo que en su día reforzaron las medidas en las oficinas para evitar los atracos. Pero en este caso se amparan en la supuesta negligencia de los clientes para no esforzarse mucho.  Indefensión Además de las sentencias favorables obtenidas por el despacho de Iribarren y Artola,  hay otras sentencias que van marcando el camino de la responsabilidad del banco. Pero la entidad -y en esto CaixaBank es un experto- tiende a obligar al cliente a que acuda a los tribunales a reclamar, y ahí la cosa se pone complicada, porque cuesta tiempo y dinero. Una  sentencia contra CaixaBank en Vigo puso de manifiesto la negligencia de las entidades a las que confíamos nuestro dinero: en este caso, el banco de Gortázar y Goirigolzarri autorizó una operación de tarjeta bancaria por un importe superior a los 2.500 euros, que era el tope fijado. La sentencia tiene interés, pero habría que saber cuánto esfuerzo y dinero le costó a este ciudadano poner al descubierto las vergüenzas de la entidad Quién vigila Es cierto que ante esta amenaza grave deberían actuar con más celeridad y firmeza  los poderes públicos y en particular el Banco de España, que tiene la misión de vigilar a las entidades bancarias y exigirles mayor protección de sus clientes. Habría que analizar la inversión tecnológica de cada banco en España y cuánto de ella se dedica a ciberseguridad y, en el caso de CaixaBank, sería interesante conocer la relación entre la inversión [...]

Ser cliente de CaixaBank es cada vez más caro y más difícil

07/12/2022|Banca, Clientes|

  CaixaBank tiene muchos clientes, más de 20 millones en 2022. Poco a poco va perdiendo algunos miles, pero a juzgar por los obstáculos que pone, parece que tiene intención de perder muchos más.  Ya lo hemos escrito alguna vez en estas páginas: a CaixaBank le sobran todos los clientes que no son ricos,  jóvenes,  urbanos y tecnológicamente preparados. O sea, la mayoría de la población.  Y toma medidas para conseguirlo. Cada vez más comisiones El banco de Goirigolzarri y Gortázar no se ha cortado en anunciar y en poner en práctica la estrategia de conseguir que sus clientes tengan al menos tres productos o servicios vinculados a su cuenta: un seguro, una hipoteca, un fondo… Lo que sea.  Para conseguirlo, hay dos fórmulas. La primera, convertir a los empleados en feroces comerciales dispuestos a todo con tal de enredar a un cliente. La segunda, en paralelo, freír a este con elevadas comisiones que le obliguen a irse o a suscribir esos productos que le liberan de la carga. Ya a finales del año pasado, CaixaBank estableció una comisión de 240 euros anuales a cada cuenta. El año que entra irá un paso más allá y empezará a cobrar comisiones en los cajeros de la Red Euro 6000 que hasta ahora estaban exentos de ellas como consecuencia de un antiguo acuerdo con Bankia. A ello hay que añadir los servicios en caja, que cuentan ya con recargos notables y que recientemente el banco ha anunciado que va a sobrecargar. Como nos decía un cliente de la entidad que no ha querido identificarse: «Ya no solo hay que trabajar para Hacienda: Ahora también hay que hacerlo para pagar al banco». Una tecnología endiablada El otro problema es el tecnológico. Es cierto que, para operar de manera online, conviene que los bancos cuenten con herramientas seguras y con fórmulas robustas. Desde enero de 2021 la Unión Europea marcó exigencias mayores que las existentes hasta entonces para garantizar la seguridad de las operaciones y evitar los fraudes. Pero esto le ha servido a CaixaBank para convertirlo en otra carrera para sus clientes, en este caso para los pertenecientes al lado oscuro de la brecha digital. Porque lo que CaixaBank ha hecho es crear una app obligatoria, que debe estar instalada en un smartphone con conexión a internet. Solo de este modo se podrán hacer operaciones online, lo cual es, obviamente, un obstáculo serio para muchos clientes  que no disponen de una tecnología tan avanzada, pero que querrían operar por ejemplo a través del ordenador personal. Como ha señalado acertadamente la OCU, la seguridad no debe convertirse en un pretexto para excluir a los menos preparados tecnológicamente. Pero al banco de Goirigolzarri y Gortázar ya le va bien: el que no pueda operar a través de la app, que vaya a la oficina. Allí ya sabe lo que le espera: colas infinitas y comisiones sin cuento. Y, si no, ahí está la puerta.

Un gobernador que gobierna poco

01/12/2022|Banca, Biografías, Clientes, Empleados, FROB, Regulador|

  El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, lleva tiempo recomendando prudencia a los bancos y pidiéndoles que aumenten sus provisiones a la vista de los malos tiempos que se avecinan.  Ningún banco parece haberle escuchado. ¿Ninguno? Bueno, sí, CaixaBank, quien, por boca de su consejero delegado vino a decir, a su manera, que no tiene intención de hacerle caso. Supervisión de las entidades financieras El Banco de España era una entidad muy poderosa hasta que se produjo la unión monetaria europea a comienzos de este siglo. A partir de ese momento, la emisión de moneda y su control pasó a ser competencia del Banco Central Europeo. El Banco de España -como los demás bancos nacionales- se quedó con muy pocas funciones, la más importante de las cuales es la supervisión de las entidades financieras, mediante «requerimientos y recomendaciones, planes de saneamiento, intervención o sustitución de administradores y la posibilidad de sancionar a aquellos bancos y cajas que no hagan lo correcto» de acuerdo con la Ley 13/1994 de Autonomía del Banco de España. Pocas funciones, pero importantes. El desastre de 2008 Daría para mucho analizar qué hizo el Banco de España durante la gran crisis financiera de 2008 y el hundimiento del sistema bancario español.  Ya sabemos que aquel despropósito nos costó a todos los españoles unos 60.000 millones de euros, de los que apenas se han recuperado 5.000. Y sabemos que casi la mitad se lo llevaron Bankia y otras cajas menores, que han terminado en manos de CaixaBank. Hernández de Cos fue nombrado gobernador del Banco de España en 2018, así que no se le pueden echar en cara los graves errores cometidos durante aquel periodo infausto como, por ejemplo, aquella delirante autorización de la salida a bolsa de Bankia, cuya ilegalidad era manifiesta para cualquiera que supiera leer un balance. Hernández de Cos, en cambio, hasta ahora no ha hecho nada malo. Es que no ha hecho nada, para ser exactos. CaixaBank, a lo suyo La prueba se ve estos días. El gobernador está siendo muy insistente en dos ideas: que los sueldos no suban -asunto que no le compete en lo más mínimo- y que los bancos ahorren y no se lo gasten en fruslerías, como hicieron en el pasado. Eso es lo que significa el término técnico de «provisionar», que lo medios manejamos siempre sin explicar debidamente. Pero si los bancos provisionan, en un momento dificil como este, de algún sitio tendrán que quitárselo. A los clientes y a los empleados ya se lo quitan todo cuanto pueden (comisiones cada vez más altas, exigencias laborales insoportables). Solo queda un sitio donde se puede rascar: los dividendos de los accionistas. Pero ahí no: a los accionistas no se los toca y en todos estos días de intensa actividad mediática de Goirigolzarri y Gortázar para explicar que las cosas están difíciles nadie les ha oído decir una palabra sobre este asunto crucial. ¿Sacrificios? Lo que hagan falta. Humanos, si es necesario. Pero que [...]

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