En el  logo  de CaixaBank tuvo mucho que ver una consultora de branding

CaixaBank sigue viviendo de la leyenda de miró

Redacción, 11 de julio de 2022

El gran artista Joan Miró fue utilizado en su día  con indisimulado  descaro comercial para la elaboración del logo de la actual CaixaBank. El logo, implantado en 1988, fue en realidad diseñado por una gran consultora de branding.

Fainé y Brufau ya andaban enredando

El logo tiene su origen en 1988, solo tres años antes de la muerte del pintor, coincidiendo con la incorporación de Antoni Brufau -actual presidente de Repsol- a la Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorros de Cataluña y Baleares. 

Brufau jugó un papel determinante, junto con el entonces Presidente José Vilarasau y con el director general Isidre Fainé, en los procesos de fusión que dieron lugar a La Caixa. No es casual que Brufau y Fainé estén ahora enredados en turbios asuntos de espionaje con el excomisario Villarejo.

La nueva entidad quiso dar mucha importancia a la marca en un tiempo en que esto no era frecuente entre las entidades financieras. Se buscó una que fuera viva, alegre y disruptiva, y se contrató para ello al estudio californiano Landor, una de las mejores consultoras de branding del mercado.

De eslogan a marca

Una de las primeras decisiones, fue que «La Caixa», con comillas y todo, dejase de ser simplemente un eslogan para convertirse en la marca de la nueva Caja. Y para acompañarla necesitaban un símbolo potente más allá de los habituales iconos que se habían utilizado: un escudo con las provincias catalanas y la balear, el edificio de la Via Laietana, etc. Soluciones habituales, por otra parte, similares a las de otros bancos, que utilizaban siglas o denominaciones muy reconocibles, pero nada rompedoras.

Landor, una multinacional de tales dimensiones que solo tiene su web en inglés, japonés y chino, decidió, con el dinero y el visto bueno de La Caixa, encargar a un artista de renombre internacional su símbolo. La idea era eludir nomenclaturas clásicas y representar uno de los rasgos que más llamó la atención a la consultora de branding cuando empezó a analizar el caso: que La Caixa -como todas las cajas de ahorros- tuviera una doble vertiente de entidad bancaria y también de obra social y cultural.

Se eligió a Miró porque era catalán y residente en Baleares, los dos territorios históricos de la entidad. Además, su arte era muy reconocible por todos los posibles segmentos de mercado, y resultaba ingenuo, fantástico e imaginativo al tiempo que elegante, sofisticado y sutil.

Un encargo muy acotado

Miró, que ya rondaba los 80 años, recibió un encargo muy acotado, pero sobre ese encargo elaboró el famoso tapiz del que tanto se habla ahora y que solo lejanamente tiene que ver con el logo. A partir de ahí, la consultora de branding hizo lo que estimó oportuno. El debate sobre qué es de Miró y qué de Landor será difícil de resolver.

Conviene tener en cuenta que Joan Miró, ya muy mayor por aquel entonces, era un gran artista, pero también un ingenuo al que amigos y allegados habían tomado el pelo toda su vida sobre la base de su creencia en fenómenos espiritistas y paranormales, como ya se ha contado en alguna divertida pieza periodística, en la que sale a relucir hasta Napoleón.