Ni la Fiscalía ni Del Rivero aceptan la decisión del juez
Quién contrató a Villarejo

Redacción, 13 de junio de 2022

La decisión del juez García Castellón de exonerar a Isidro Fainé de cualquier responsabilidad en el espionaje al presidente de Sacyr Luis del Rivero ha sido recurrida tanto por este como por la Fiscalía Anticorrupción. 

Si Fainé pensaba irse de vacaciones sin este marrón sobre sus hombros, el plan se le ha torcido. La sombra de Villarejo seguirá persiguiéndolo.

Un juez persistente

Nadie tiene dudas de que CaixaBank y Repsol contrataron a una empresa de Villarejo para espiar los movimientos de Sacyr . Por aquel entonces -estamos en 2011, más o menos- España era todavía alguien en el mundo energético , o al menos gobierno y empresas se lo creían, y todos los actores del sector andaban a la gresca para ver quién se quedaba con lo mejor de la tostada.

Sacyr apenas contaba en ese mundillo -era, por encima de todo, una constructora, término maldito, del que hace años que todos huyen-, pero andaba enredado en una operación con Pemex para facilitar la entrada de la petrolera mexicana en el mercado español. Eso era una grave amenaza para Repsol y, de paso, para Fainé, que desde la Caixa, su Fundación y su poderosa herramienta inversora, Criteria, se jugaba mucho en ese envite.

Todos estos son hechos  que nadie discute. Y nadie discute que las dos compañías afectadas -Repsol y CaixaBank- decidieron contratar a Cenyt, una empresa del comisario Villarejo, para que indagara en el entorno del presidente de Sacyr, Luis del Rivero, a ver de qué se podía enterar. Es decir, para que espiara.

Mandamases o curritos

La cuestión en la que están enzarzados unos y otros  es resolver quién dio la orden: ¿los mandamases o los curritos?  ¿Se pusieron de acuerdo un día los directores de Seguridad de ambas empresas -expolicías ambos- y decidieron darle sin más el encargo a su colega? ¿Lo consultaron arriba, pero poco arriba?

El juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, que parece tener en muy poco aprecio a Villarejo, al que mandó a la cárcel, está empeñado en sostener que no hay indicios suficientes para procesar a Brufau y Fainé. No hay, al parecer ningún papel timbrado y con sellos donde los presidentes de Repsol y CaixaBank ordenen el espionaje.

Pero más allá de que Del Rivero insista por razones personales, la Fiscalía Anticorrupicón desliza la sospecha -y ya lo ha hecho dos veces- de que el juez no se está esforzando lo suficiente en tirar de la manta. La tesis de la Fiscalía es simple: ¿alguien cree  que una decisión de esa importancia se toma en esas compañías sin consultarla con el presidente?

En realidad, la respuesta -acaso sin querer-, la apuntó hace unos días Goirigolzarri cuando disparó, por otra causa parecida, contra el expresidente del BBVA Francsico González, En efecto, esas decisiones las toman los números uno. Si lo dice Goirigolzarri, que de eso sabe mucho, habrá que creerle.