La CECA es una pieza más de presión sobre el Gobierno y el Banco de España

CECA, el otro chiringuito de Fainé

Redacción, 19 de septiembre de 2022

Isidro Fainé, el todopoderoso presidente de la Fundación la Caixa, es, además, desde el año 2010, presidente de la CECA, la patronal que agrupa los restos de las cajas de ahorro y de los bancos que nacieron de ellas.

Desde ahí mantiene una privilegiada interlocución con los poderes públicos -Gobierno y Banco de España- sin tener que rendir cuentas a la AEB, la patronal de los grandes bancos, ahora bajo el control del Santander.

En el origen de CaixaBank

Fainé llegó a la presidencia de la CECA en 2010 en plena eclosión de la crisis bancaria, cuando las cajas de ahorro habían comenzado ya un imparable proceso de fusión para intentar salvar los restos del naufragio.

En realidad, los que se salvaron fueron los directivos, que se marcharon a sus casas -o se quedaron en otros puestos- con los bolsillos llenos. 

Poco después fue nombrado presidente de Bankia José Ignacio Goirigolzarri, que venía prácticamente del paro -un paro muy bien remunerado, eso sí- como consecuencia del desencuentro con su banco de toda la vida, el BBVA.

Y Goirigolzarri llegó así a la vicepresidencia de la CECA, se encontró con Fainé y ambos tuvieron la idea que los conduciría al éxito definitivo: regalar Bankia -que en realidad era una banca pública en aquel momento- a La Caixa, dando con ello origen a CaixaBank.

Una patronal para ellos solos

Pero más allá de esa idea, tuvieron otra: hacerse con el control de la CECA  y utilizarla como una especie de patronal a la contra, concebida como palanca de influencia al margen de la patronal bancaria tradicional y poderosa, la AEB. Una vez desaparecidas, o en trance definitivo de desaparecer las tradicionales cajas, era natural que los nuevos bancos resultantes se integraran en una  patronal única, pero mientras Fainé y Gorigolzarri puedan, eso no va a suceder.

Ninguno de los dos es feliz ante la idea de encontrarse sometidos e integrados en una estructura controlada por los dos grandes bancos españoles.

Estrecha colaboradora de los Botín

En este momento, la persona que preside la AEB es Alejandra Kindelán, una aplicada ejecutiva que empezó su carrera a la sombra de Emilio Botín, escribiéndole papeles y elaborando estudios a las órdenes de Juan Manuel Cendoya, y que no ha tenido problemas para ser admitida en la guardia de corps de la hija y heredera del viejo banquero.

Cuesta imaginarse a Isidro Fainé a las órdenes de Alejandra Kindelán y a Goirigolzarri sentándose en la misma mesa en la que el BBVA tiene una posición dominante.

¿Para qué les sirve la CECA? Para nada en concreto. Para enredar, para exigir una interlocución directa con el gobierno y con el Banco de España y para seguir presumiendo de los valores sociales de las difuntas cajas de ahorro, las mismas que ellos se encargaron de enterrar.

Otro chiringuito.